| "MIS PIERNAS........¡QUE SON REDONDAS! "
Autora: ASTREA (María Luisa Vallano Martínez)
Lo mismo miro a lo lejos si estoy de pie que sentada Lo mismo veo un paisaje en distinta posición. Igual participo de la vida en una postura que en otra. Igual pienso y soy persona, igual tengo sentimientos.
¡No voy en silla de ruedas! ¡Tengo las piernas redondas!
Una vez dado este paso y viendo las cosas así estoy mucho mas tranquila. Una vez asumido este artilugio como parte de mi cuerpo habré superado ya la mayor de las barreras.
Si cambiamos la mirada que tenemos de las cosas casi todo puede resultar útil o bello, de modo que lo que antes consideré atadura ahora es liberación, en esta vida inesperada que me esta tocando vivir y que yo a veces no me creo todavía.
Se trata de defenderme de una situación que me ha sido impuesta y de plantarle cara a la misma a través de la técnica.
De éste modo, un aparato compuesto por baterías y motores me ha devuelto la vida y con mis piernas redondas pasearé por la ciudad, como hiciera en la otra vida, en otras ciudades, buscando el sentido de mi vida, en esta libertad y en otros muchos momentos, que vivo intensamente, intentando que no se apague la luz que me mantiene despierta.
Lo que mas me sobra de esta absurda enfermedad es el dolor, que no sirve para nada, mas que para hacernos daño. El dolor siempre es inútil, envileece, afea, y nos hace sentir el ser mas pequeño del universo.
En esta ciudad va a tener lugar la vida actual, la inesperada, de la otra ciudad, la de la otra vida, solo echo en falta personas, esos amigos leales que quisiera que estuvieran junto a mí y que el tiempo se encargará de poner su dosis de olvido.
Se trata de un lugar que tiene ese toque de elegancia de las ciudades pequeñas con buena economía, uno increíbles cielos de colores como ciudad del norte y un número de placetas y de parques como no he visto en ninguna.
Me preparo para recorrerla este otoño gracias a mis piernas redondas que me llevan sin esfuerzo a todas partes.
Desde la serenidad que me produce el estar centrada y retirada, me pregunto como será mi paso por esta ciudad, en la que he decidido pasar el resto de mis días y que me acoge amablemente…
Y a todos aquellos que se vuelven a mirarme por las calles es que no se han enterado todavía, de que las piernas pueden cambiar de forma y en mi caso se ha vuelto redondas.
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