---------------------
Ir a la portada de la Asociación Parkinson Aragón
Boletín "Esperanza"Notas de PrensaInstalacionesPreguntas más frecuentesCómo llegarEquipo Profesional
Ir a la portada de la Asociación Parkinson Aragón
  Buscador   |   | Hacer página de inicio  | Recomendar a un Amigo  | Mapa Web  
La Asociación
Servicios
Actividades
Agenda de Actos
La Enfermedad
Día Mundial
Otras Asociaciones
Entidades Colaboradoras
Webs amigas
Foro de Parkinson
Contactar
Termómetro
de Donación
¿Quieres ayudarnos?
¡Hazte colaborador!
Telerehabilitación:


Actividades: Relatos escritos por enfermos

"EL REGRESO AL HOGAR"

Autor: Gonzalo de Berceo

Se preparó un frugal desayuno. Mientras daba cuenta del mismo, su semblante fue ensombreciéndose.

Se levantó y se acercó a un amplio ventanal, por unos minutos su mirada se perdió en el infinito.

Gonzalo era un hombre alto y corpulento, moreno, con muchas canas y escaso pelo. De suaves maneras con una educación poco común. Tenía una vasta cultura adquirida en principio por su sólida preparación académica, acrecentada por su afición a los libros y al arte. Desde muy joven se dedicó a estudiar música gracias a Don Carmelo, maestro de su pueblo, que tenía buenos conocimientos de dicha disciplina y quien convenció a sus padres hablándoles de la facilidad que su hijo tenía para la misma y especialmente para el violonchelo. Pusieron un empeño tal el profesor en enseñar y el alumno en aprender que Gonzalo estaba seguro que sus padres nunca se arrepintieron de la decisión tomada.

Una vez terminados sus estudios, comenzó a dar conciertos dentro de España y ante sus éxitos, pronto fue reclamado por algunas de las más famosas salas de conciertos de la Vieja Europa. Desde entonces no había cesado de viajar de una parte a otra teniendo como compañero de sus giras el éxito, su magnífico violonchelo y Don Carmelo.

Todo esto pasó por su mente mientras miraba por la ventana ensimismado. El sonido del teléfono le volvió a la realidad. No lo cogió. Siguió pensando. En estos momentos estaba en el cenit de su fulgurante carrera; nunca había tenido tantos conciertos firmados: básicamente una gira por USA y otra por el Sudeste Asiático. El cumplirlas le iba a exigir un esfuerzo titánico, de más viajes y más ensayos, precisamente cuando su salud pedía a gritos una atención que nunca le había prestado.

Después de ducharse, se afeitó lentamente; abrió un armario y sacó un pantalón azul marino y una camisa blanca, se calzó unos mocasines negros italianos y descendió con dificultad por una escalera de caracol a la parte noble de la casa. Era una espectacular habitación; en medio podía verse un pequeño piano de cola, lacado en negro y a su lado un violonchelo apoyado en una silla y con un atril desplegado con una partitura. Pulsó un botón y las notas claras y luminosas de Haydn comenzaron a sonar.
Mientras las escuchaba, iba recordando su conversación del día anterior con el neurólogo. Se había confirmado el diagnóstico: Parkinson. Gonzalo lo recibió con entereza. Sabía que tendría que dejar jirones de su vida: conciertos, viajes, fiestas.....pero nunca dejaría la música.

Llamó a su amigo Carmelo inmediatamente y le contó la conversación con el médico y lo que en esas primeras veinticuatro horas había pasado por su mente. En primer lugar, cancelar todas sus actuaciones. Empezaba una nueva vida para Gonzalo. Volvieron al pueblo. El encuentro con su anciana madre fue conmovedor y entrañable el cariño con que todo el pueblo lo recibió recordando sus años de infancia. En sus lentos paseos y largas conversaciones fueron pergeñando lo que iba a ser un gran proyecto. Entre los dos lo llevarían a cabo: crearían una Fundación con tres objetivos muy claros: ayudas económicas para la investigación de la enfermedad de Parkinson, creación de centros asistenciales para enfermos y una escuela de música para los chicos de su pueblo que tuvieran aptitudes y afición. Empezaba una nueva vida para Gonzalo, pero una vida llena: Su entrega a los demás, su afán de superación, su cordial relación con todos daban sentido a su vida y la hacían luminosa y fecunda.

GONZALO HABÍA VENCIDO A LA ENFERMEDAD

Volver al índice de relatos.

Agenda de Actos
Día Mundial de Parkinson
Boletín Esperanza
Relatos Literarios
Notas de Prensa
Album de fotos

 

Ir al Inicio de la página

_______________________________________________________________

*Diseño web realizado por www.alkimista.net