Son fármacos que estimulan los receptores dopaminérgicos y consiguen una mejoría de los síntomas de la EP.

En general, la duración de su acción es mayor que la Levodopa ya que su “vida” media dentro del organismo es más prolongada. Eso explicaría el hecho de que exista una menor incidencia de fluctuaciones motoras y discinesias que con el uso de Levodopa.

Por esta razón  suelen ser los fármacos utilizados en las fases avanzadas de la enfermedad y también en monoterapia  para el tratamiento de los estadíos iniciales (aunque con el tiempo será necesario incluir la Levodopa para un mejor control de los síntomas de la EP).

Existen varios y con diferentes formas de administración (oral, transdérmica, subcutránea), pero los más utilizados son:

  • Pramipexol (Mirapexin®): de administración oral. Es efectivo en la mejoría de síntomas motores y las AVD en pacientes con EP en estadíos iniciales que requieren tratamiento dopaminérgico y en pacientes con EP avanzada y fluctuaciones motoras, ya que reduce el tiempo off y mejora también la realización de las AVD.

Actualmente se suele utilizar la forma de liberación prolongada, ya que  permite una estimulación dopaminérgica continua y una mayor facilidad de administración y cumplimiento de la toma.

  • Ropinirol (Requip®): de administración oral. Se ha demostrado su eficacia tanto en monoterapia como en el tratamiento de fluctuaciones motoras no controladas con Levodopa. Es eficaz en formas avanzadas asociadas a fluctuaciones motoras, y actualmente también se prefiere su uso en forma de liberación prolongada.
  • Rotigotina (Neupro®): de uso transdérmico, en parches.  Permite una administración continua de la medicación al liberarse por la piel.  Se presenta como una alternativa terapéutica para aquellos pacientes con disfagia, alteraciones de la motilidad intestinal, intervenidos quirúrgicamente, pacientes con trastornos del sueño, off nocturnos o problemas en general derivados del deterioro de fin de dosis nocturna. Pueden provocar irritación local.
  • Apomorfina (Apo-go PEN®): aunque tiene varias vías de administración, la más utilizada es la subcutánea (con jeringa o bolígrafo inyector). Tiene un efecto muy rápido, aunque de corta duración. Se utiliza para mejorar de forma rápida los periodos off graves en algunos pacientes.

 

Los efectos secundarios de los agonistas dopaminérgicos son muy parecidos a los de la Levodopa.

Existe también un grupo de agonistas dopaminérgicos llamados “ergolínicos” (bromocriptina, cabergolina, lisurida, pergolida) cuyo uso no está recomendado actualmente debido a sus efectos secundarios (fibrosis pleuropulmonares y retroperitoneales, edemas…),  salvo excepciones y con un control específico de esos efectos.