Según acaba de publicar la revista científica ‘Science’, por primera vez se ha logrado identificar las razones y mecanismos por los que la toxina involucrada en la enfermedad de Parkinson causa la muerte de las neuronas. Un hallazgo en el que ha participado de forma decisiva la investigadora de la Universidad de Zaragoza Nunilo Cremades (Barbastro, 1979) y que será clave tanto en la detección de la enfermedad como en el desarrollo de tratamientos más eficaces.

Esta toxina estaría presente en conformaciones oligoméricas, formadas por varias moléculas de la misma proteína, y que, por razones aún desconocidas, contienen algunos oligomeros tóxicos que han cambiado su estructura y han comenzado a autoensamblarse. Y estas serían las estructuras tóxicas capaces de provocar la muerte neuronal, una de las causas principales de la enfermedad de Parkinson, así como de otros desórdenes neurodegenerativos como el alzhéimer.

Pero ahora, por primera vez, las investigaciones realizadas por el grupo de la doctora Cremades han permitido aislar estas estructuras tóxicas, así como otras benignas, para realizar un estudio comparativo entre ambas e identificar qué elementos estructurales y qué mecanismos desencadenan la muerte de las neuronas. Además, la investigadora ha señalado que se ha conseguido inhibir, es decir, bloquear estas estructuras para que dejaran de ser tóxicas, “pero todavía queda por descubrir qué factores son los que les llevan a ser tóxicos”, explica la científica.

Esto supone un importante descubrimiento, no solo a la hora de desarrollar tratamientos con efectos secundarios menos graves, sino para crear estrategias de diagnostico más precoces. Una detección que, en ocasiones, es tan tardía que llega a ser postmortem, es decir, una vez que se pueden comprobar las estructuras de estas proteínas.

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Fuente: Heraldo